miércoles, 11 de febrero de 2009

Telaraña



Al llegar a mi casa sólo tuve tiempo de preguntarle a Manuel el por qué de tanto reproche cuando él también había salido sin que tuviera que rendirme cuentas de dónde estaba.Por supuesto, que su respuesta de "cerveza con los chicos de fútbol" cuando en realidad me había dicho que improvisaba una vuelta ante mi repentina ausencia, cayó directamente sobre el tapete de la duda.

También es cierto que mi sensación de culpa me impedía enojarme, cuestionar, repreguntar y hacer escena de celos.Esa mañana una Miranda distinta, desdibujada, menos convincente, se enfrentaba sin ganas de empuñar las armas frente a un Manuel que seguramente mentía.

El almuerzo familiar fue como una peregrinación al hastío.Sin ganas de estar allí escuchando las frivolidades de los parientes de Manuel, mi mente se recostaba en el recuerdo de la noche con Octavio y manoteaba sensaciones que me rescataran del aburrimiento de la sobremesa cuando comenzaron las preguntas de siempre:

- Mirandita, querida, ¿Cómo va eso del teatro?¿Hay algún proyecto grande o pensás seguir en el teatro under?

- ¿No te gustaría hacer otra cosa? Mirá que tengo contactos como para que puedas conseguir un buen trabajo.

Mis respuestas también fueron las de siempre:

- Lo mío es el teatro, estoy escribiendo una pequeña obra y ya hablamos mucho con Manuel sobre el tema y él no quiere que yo trabaje en cualquier cosa cuando no tenemos la necesidad económica...

Los incómodos silencios se rellenaron con ensalada de frutas y helado, y todos aparentaron olvidarse del asunto, menos yo que seguía rogando que ese almuerzo terminara.





Los días que siguieron, me obligaron a compartir el cuerpo con Manuel, y el corazón y la mente con Octavio.
Hablábamos horas a escondidas, desde la vereda, desde el baño, desde el supermercado.Nos veíamos aunque tan sólo fuera media hora, de la cual veinte minutos se pasaban intentando despedirnos.

Esa condena a la que me sometió Octavio al aparecer en mi vida, era ni más ni menos que enfrentarme a la realidad.Un matrimonio encasillado en la mentira, un amor irreal, un amante genuino, una casa en la que ya no disfrutaba estar, una calle a la que quería salir corriendo, unos besos a desgano, y otros que guardaba con olor a estreno para llenar los labios de Octavio en cada encuentro.

Lentamente, los hilos empezaron a anudarme de la cabeza a los pies.Cada movimiento que quería hacer se veía limitado por lo que podía hacer, y empecé a sentirme incómoda, presa en una telaraña que frenaba mis intentos por huir a otro lugar...a ese lugar que Octavio me demostraba que existía, y que se empeñaba en dibujar día a día con todos esos colores que hace tiempo habían desaparecido de mi paleta.

27 comentarios:

Miranda dijo...

Perdón por mi falta de tiempo para responder los comentarios, pero estoy en Uruguay.Apenas vuelva me dedico a contestarlos.Gracias y besos a todos.

Lucrecia dijo...

Sigo tu historia como siempre. Intrigada y con la impaciencia del lector que disfruta de un texto de manera casi fanática, jaja.

De todas maneras, a medida que esto avanza, así como cada vez me gusta más leer, más surge en mi la pregunta de porque te quedaste al lado de Manuel...

Y es inevitable que de repente surjan los prejuicios de uno y empiezo a barajar hipótesis... Comodidad? Seguridad? Deseo de venganza? No sé... Creo que en este momento es eso lo que más me intriga de la historia Manuel & Miranda.
Pese a que en esta parte yo debería estar ansiando saber más de "M&O", no puedo dejar de reducir mi intriga a "M&M".

Creo que tendré que hacer la gran Sabina y escribir un tratado de impaciencia, jaja.

Besote doña Miranda, jaja, y está perdonada por la falta de tiempo! Hasta el próximo post.

Turmalina dijo...

Bueno veo que no soy la ùnica entonces a la que no le alcanzan las 24 hs del dìa...besos y seguimos la historieta!

Cris dijo...

No sé que razones tenías para no dejar a Manuel, aún sin haber conocido a Octavio, sé que en un post no podés escribir tu vida, no podés dar a conocer esos lazos que te mantienen ahí... es difícil estar y no querer !!

Lolita dijo...

Retiro todo lo dicho anteriormente, bonita.

Ahora te entiendo.

anatel dijo...

Por qué Miri seguís con Manuel? Qué es lo que te "ata" a él??? o lo seguís amando tanto que preferís el dolor de sus mentiras y tu acercamiento a Octavio ...que decirle adiós????. Un abrazo y pasalo lindo en Uruguay!!!

Any dijo...

Una mas que quiere entender que es lo que te mantenía atada a Manuel.
Disfrutá del viaje :)
besos

Matías dijo...

Yo me pregunto lo mismo, que te une a Manuel??

maria dijo...

hace como dos semanas que estas en uruguay...y estas con manuel???

El Opinador..to dijo...

Una vez más tengo que decirlo. Atrapante.
Tal vez porque durante un largo tiempo fui un pata de lana, este blog me pega de una forma especial.
Entiendo tu necesidad de estar con otro.
Lo que todavía no pude descubrir es tu necesidad de quedarte con Manuel. Más cuando no hay hijos de por medio, y él ni siquiera quiere tenerlos.

Tal vez pongo mucho de mi experiencia al leer esto y me nubla la vista, pero pienso que en el fondo, la tranquilidad de saber que el otro está en falta, y el comfort económico son determinantes en estas situaciones que te impiden ir donde quieras ir

Natalia dijo...

No sé... siento que Octavio ni siquiera hubiera podido asomar en tu vida si vos no hubieras descubierto a Manuel. Creo que Octavio recibe gotas de venganza mezcladas con amargura, desilusión y deseos de ser verdaderamente amada. Te seguiré leyendo pero perdoname que todavía dude de tu repentina necesidad de Octavio. Nunca manifestaste dejar de amar a Manuel.
Un beso

c@rito dijo...

Sigo pensando que uno crea su destino, uno lo va construyendo...
Entonces cuando decimos ¿por qué a mí? ¿qué hice yo para merecer esto? tendríamos que hacernos cargo de nuestros mambos y cuestiones que nos llevaron a estar viviendo la vida que llevamos...Sino, nos plantamos frente a la vida como víctimas...como la buena de la novela a la que le pasan todas cosas malas pobrecita...y eso no es así...
Como me dijo mi tía hace poco: A partir de los 21 años uno tiene la vida que quiere tener...ya no hay excusas...y si no está satisfecho tiene las herramientas para cambiar todo...

Olivia dijo...

a mi me resulta imposible creer que una persona que vive con otra no se de cuenta que tiene una doble vida, una infidelidad Ok, pero doble vida? no lo creo. O elegis hacerte la tonta o te importa tan poco el otro y lo que hace con su vida y sus vidas que pasas por alto pequeños? detalles....
y como los demás que haces todavía con él???
sigo leyendo!

Olivia dijo...

quiero decir: me pregunto como el resto: que haces todavía con Manuel??

Anónimo dijo...

yo tengo una pregunta mas divertida.....
estas de vacaciones con manuel?
porque uqe loco que vos ocntando que te encamaste con otro y el con otra mina y la siguen careteando los dos yendose de vacaciones

Miranda dijo...

Lucre:Es lógico que sientas curiosidad por saber sobre M&M...yo en tu lugar la sentiría.Sólo te digo (te prometo si querés) que ya vas a entender todo!!
besotesssssss



Turmalina: Jaja, gracias por ser fiel (al menos hay una) Besos.

Miranda dijo...

Cris: Imaginate lo difícil que será que necesito un blog entero para que se entienda lo que pasaba por mi cabeza y las cabezas del resto...ya vas a entender todo, creeme.besitos.



Lolita: Está bien, me alegro que entiendas.Besos!

Miranda dijo...

Anatel: Demasiadas preguntas, que vos solita vas a ir descubriendo al mismo tiempo que me pasó a mi.Si te digo el por qué me adelanto demasiado en la historia.
besos!



Any: Ya vas a entender, creeme!
besotesssss

Miranda dijo...

Mati: Algo me une, ya sabrás que es.
besos.



Maria: No, estuve en otro lado y ahora volví a irme.Por motivos obvios no puedo decir con quien estoy...me entendés no? Estaría contando el HOY de la historia...
besotes.

Miranda dijo...

El opinador: Nadie mejor que uno que estuvo en esa situación para entender.A veces no alcanza con lo que uno quiere, y un millón de factores nos empiezan a quitar libertad ( y objetividad).Todo se mezcla...gracias por seguirme, besos.





Natalia: Es cierto lo que decís. pero pensá que estoy contando un pasado muy pasado con un pasado un poco más reciente, hasta que se junten las historias de Manuel y Octavio...Por el momento es lógico que cueste entender el por qué pude enamorarme de Octavio...aunque también te diré que el amor es tan complicado, tan rebuscado y tan sorprendente que a veces tiene estas cosas...besitos.

Miranda dijo...

C@rito: 100% de acuerdo.No hay nadie a quien culpar más que a uno mismo.Uno elige, uno decide...y las consecuencias de cada decisión son de nuestra exclusiva responsabilidad.Besos!




Olivia: Hay un momento en que algo nos saca de esa nube, tal como me pasó a mi.En una historia de gran amor uno no deja ni siquiera lugar a la desconfianza y por eso se van pasando por alto miles de pequeños detalles.Tal vez sea eso o que yo me había convertido en una perfecta tarada...no lo sé.
Un beso.

Miranda dijo...

Olivia: Ya sabrás por qué sigo...besos.




Anónimo: No puedo contestarte porque te estaría diciendo cómo siguió la historia...no?
Besos

Josefhine dijo...

no voy a preguntar nada porque ya lei todo lo atrasado por mis vacaciones y tu respuesta es la misma... "YA VAS A ENTENDER" asi que me limito a leer, y a sorprenderme como en cualquier novela. aunque esta sea tu realidad... bechos

Josefhine dijo...

PD: LA PARTE DE LOS PARIENTES... ME TRAE MUCHOS RECUERDOS...

La india dijo...

Miranda encuentro tantas coincidencias entre tu vida y la mia...todas tus sensaciones las sentí y las siento...eso de estar en presencia en un lugar cuando tu cabeza y alma están en otro lado...
hace poco entre a tu blog y en pocos días me leí todo...tenés una facilidad para contar todo ..
te felicito por atreverte a contarlo..creo que de alguna manera es una forma de entenderse uno mismo....

Miranda dijo...

jOSE: Lamento que te haga recordar tu propia historia de parientes y todo lo que eso implica...mi sentido pésame querida, es una tortura!bESOS


La india:Totalmente de acuerdo.Gracias por tus palabras..Un besito

Me dijo...

Creo q más q una condena es un escape ... Desde ayer estoy siguiendo tu historia y me siento identificada con alguna de ellas sólo q con distintos matices ... él enamorado de mi, yo sin aun identificar q es lo q siento y mi esposo con su trabajo y negocios ...