miércoles, 18 de febrero de 2009

Ese espacio vacío


Me calcé el traje de idiota hecho a medida y le dije:

- No me digas que vos tenés un amigo al que le pasó lo mismo...

- No, no, nada que ver - fue respuesta

Yo seguí insistiendo.Necesitaba que la soga se cortara por alguno de los extremos.

- Me pareció que te habías puesto mal y que habías empezado a transpirar de golpe.

- Te habrá parecido, o quizás sea por el exceso de calorias de la comida - respondió


Era extraño...ambos jugábamos el papel de ingenuos en la charla, pero al mismo tiempo nuestras miradas transmitían un mensaje distinto. Sus ojos encerraban la impotencia de un niño que se ve descubierto en plena travesura, y los mios reflejaban un dejo de victoria.

- Ah, me quedo más tranquila.Ya con la desgracia de Clara es suficiente.Hubiera sido lamentable que un amigo tuyo atravesara la misma situación -agregué mientras me llevaba a la boca una porción de duraznos en almibar que endulzaban aún más el momento del triunfo.

- Me voy a acostar, tuve un día demasiado largo - me dijo mientras se levantaba de la silla.

- Bueno, veo que terminó nuestra conversación acá.Una pena - agregué sin molestarme en abandonar la mesa.

- Hasta mañana - pronunció desde la puerta que conducía a la habitación

- Chau, amor - dije con mi voz más dulce


Esa sería la última cena que compartiríamos por el plazo de más o menos un mes.
Siempre había una excusa para evitarnos, para que nuestros horarios no coincidieran, para que su vigilia fuera mi tiempo de sueño.


En medio de esas noches, en que el silencio se adueñaba de cada rincón de mi casa y las sombras se apoderaban de mi último dejo de lucidez, comencé a sentir su ausencia.

Había una silla vacía enfrente de mis ojos, y así permanecería para siempre.
El Manuel que yo había conocido me había abandonado, y jamás podría volver a recuperarlo.

11 comentarios:

Miranda dijo...

Trato de hacer 2 x 1 hoy y postear otra parte en un rato...
besos!

Tormenta dijo...

A mi me tienes en ascuas, esta tremenda historia tan real, tan vívida por tantas y tantas personas.
Gracias por todo esto

T

Anónimo dijo...

Si uno siente que todo cambio vos sabes que el sabe y el sabe que vos sabes pero ninguno blanques nada, tanto uno como el otro se evitan para no hablar, es triste pero real, muchos hechos repetidos en diversas historias de vida, en algunos puntos como calcado y cuando te enfrentas con el otro sentis que no es la persona que conociste, es un desconocido, eso puede servir para el momento definitivo de la separacion, se siente cono si al que conociamos se hubiera muerto y el dolor es diferente. Besos Tyde

La Morocha dijo...

Mejor sola que mal acompañada Mir aunque si, ya se, en la practica es muy dificil.
Besos a granel

c@rito dijo...

Y sí...ante una traición...el otro ya no es el que era, del cual nos habíamos enamorado...pasa a ser un desconocido...

anatel dijo...

Miri: Manuel dejó de acompañarte desde el momento que decidió ocultar su historia anterior...Cobardía, miedo, inmadurez???
Tu rol de detective era para volver a recuperarlo???..."El amor tiene razones que la razon desconoce".
Abrazos Miri

Selma dijo...

muy bien veo que vas aprendiendo a sortear las dificultades es muy complicado hablar asi porque una todavia (pienso) que lo quiere o me equivoco?

Josefhine dijo...

Es verdad... esa soledad es un duelo, es terible escaparse asi... me paso. bechos

Piti Sarlanga dijo...

ENCIMA QUE LO INVESTIGAS Y QUE LO ENGAÑAS CON NOVENIO, DIGO OCTAVIO, NO QUERES PERDERLO PARA SIEMPRE? DALE, POR QUE NO LO LLEVAS A OCTAVIO A VIVIR CON USTEDES TAMBIEN...

Miranda dijo...

Piti: Octavio no habia aparecido aun....

La india dijo...

ya era insostenible...todo eso te hacía peor a vos que a él..no se puede sostener algo que no tenía base...besos