lunes, 5 de enero de 2009

Insomnio


Los siguientes seis días fueron una suerte de calvario.

No toleraba compartir la vida con Manuel y mucho menos la cama. Era difícil impostar una sonrisa, y me daba cuenta que mis clases de actuación, mi vocación y las herramientas para evocar situaciones que me permitieran personificar a una esposa feliz habían quedado entre las bambalinas.En mi matrimonio no podía actuar.Al menos no en el estado de shock que me encontraba.


Varias veces tuve ganas de increparlo, de decirle lo que sabía, de gritarle que era un hijo de puta y enumerarle a viva voz todo lo que había averiguado.Cada vez que el impulso se hacía presente, un murmullo interior me detenía, advirtiéndome que llegaría el momento de hablar cuando tuviera todas las certezas.Yo sabía que aún quedaba mucho por descubrir.


Durante esos seis días siguientes, mi rutina se vio modificada.
Ya no concurría a mis clases de teatro ni a los ensayos, y aprovechaba ese tiempo para seguir buscando pruebas que dejaran a Manuel cada vez en mayor evidencia.

Por las noches, cada vez que me recostaba al lado de Manuel, encontraba una nueva excusa para volver a la cocina o al baño, y esperar a que se durmiera sin que pudiera tocarme.
En la madrugada, me sentaba junto a la ventana a repasar mentalmente los datos que había conseguido, como si se tratara de la lista del supermercado o de una plegaria que debía memorizar.

Después, me acercaba en busca de su celular y me encerraba en el baño.Abría las canillas para que el ruido camuflara el sonido del teléfono al ser encendido y revisaba los mensajes y las llamadas entrantes y salientes.

Allí estaba.El teléfono de la casa de Laura aparecía al menos una vez al día.
Además, un mensaje oculto bajo el nombre de Santiago decía:

"El viernes a la noche las nenas se quedan en la casa de su prima.¿Podrás escaparte?"

Escaparse.Como si yo fuera una cadena que lo sujetaba de pies y manos, un nylon asfixiando su respiración, una trampera atascada entre sus dedos.

Escaparse...de mí, de quien él había elegido como su gran amor y a quien él le había propuesto compartir el resto de su vida.

Ella le preguntaba si podía escaparse de mí.De mí.


Era domingo.
Seis días me separaban de la mentira que seguramente Manuel me regalaría envuelta en papel de seda y brillante moño para poder escapar ese viernes.

Seis días en que no dormí, a la espera...

8 comentarios:

LaVieEnRose dijo...

se percibe el dolor q te causó...espero q ahora estés mejor!
la verdad es q me gusta mucho como escribis.

ojalá al dia de hoy ciertas heridas esten cicatrizando

besos!

Julieta dijo...

que feo me imagino el dolor que habras sentido y todo lo que en tu cabeza habras pensado.

Me lei el blog completo
me encanta tu forma de escribir.


yo tmb espero que las heridas hayan sanado aunque hay dolores que son inolvidables

c@rito dijo...

Muy feo...
Transmitiste muy bien el dolor...
Me llegó.

Ojalá Octavio te haya aliviado y hecho feliz

Besos

Anónimo dijo...

Es verdad, no se puede dejar de pensar, valga la redundancia, te invaden los pensamientos, no podes concentrarte en nada, cundo te das cuenta de nuevo estas pensando en ese tema.Te quita la paz interior. Las heridas cicatrizan pero dejan su marca, es haber vivido. Besos

Flori dijo...

Y vos seguías en el medio. Contando los días. Escabulléndote de aquel a quien vos también habías elegido como el gran amor de tu vida.


Ojalá nunca tenga que pasar por ese dolor. Ojalá..

Turmalina dijo...

Me pasò, solo que no tuve la templanza necesaria para ir tras la busqueda de la verdad absoluta. Creo que tuvo que ver con que tampoco quise esperar. El hombre es infiel por naturaleza, no importa que en casa tenga todo, siempre buscarà màs, siempre se harà tiempo y lugar, porque rechazar màs? No tienen en cuenta que siempre fallan en algo, siempre se olvidan, siempre alguna prueba se cae y nosotras la recogemos, hoy no sè si podrìa seguir al lado de mi pareja sabiendo su engaño. Es dificil y muy doloroso, pero siempre se puede salir adelante.
Remolino de besos!

Simplemente Clau dijo...

Somos realmente masoquista nacimos para sufrir. Ahi van mis RENOVADOS BESOS BRUJOS.

Fluencia dijo...

no se como podes ser tan fria..yo hubiese vomitado todo de una..aunque me imagino que planeando las cosas salen mejor...yo no aguantaria...y dale que esto se pone bueno...besos