jueves, 30 de abril de 2009

Puntos suspensivos




No tuve noción de la hora apenas me desperté.
Podría haber sido el día siguiente, o la misma noche.Me daba igual.

Todo era oscuridad y una extraña sensación de pérdida, de duelo. Esos sentimientos que se parecen tanto a la angustia que provoca la muerte de alguien que amamos y que nos arrebata de golpe una presencia que creíamos eterna.

Así me sentía, asistiendo a mi propia soledad, sin aviso.


Encendí el velador que estaba a mi derecha, y miré la hora en mi celular.
Había dormido casi cinco horas y en apariencia, no había rastro de Octavio.

Me levanté, y abrí cortinas y ventanas para ver el mar cubierto de oscuridad.
Abajo, una ciudad vibraba al ritmo de la noche, mientras que mi cuerpo se negaba a contagiarse de cualquier emoción.

De a poco confirmaba que Octavio no había vuelto y eso me preocupaba.
Me lo imaginaba sin rumbo, con la misma ropa con la que lo había visto de pie junto a la puerta, y su cara de desilusión.

Reaccioné entonces, y me di cuenta que tarde o temprano debía regresar a buscar sus cosas, y me tranquilicé, al menos en apariencia.
Sólo me restaba esperar que de un momento a otro apareciera.


Pero pasaban las horas, y Octavio no aparecía, ni llamaba, ni daba una señal.

Decidí entonces bajar al lobby, con la absurda esperanza de encontrarlo sentado tomando café como el día en que me había dado la sorpresa de visitarme, pero no estaba.

Pregunté en la consejería si había llamado, pero obtuve una respuesta negativa de la empleada del turno noche.Y así, con el cansancio propio de la incertidumbre, me refugié en la habitación, deseando que pasaran las horas.

Un rato después, el sonido del teléfono me despertó.Me arrojé sobre el aparato, desesperada por escuchar del otro lado la voz de Octavio.

Pero quien llamaba era Manuel.


-Hola ¿Estás sola,no?

Hice un silencio, que se prolongó por el tiempo que tardé en asimilar sus palabras...Mi mente repetía una y otra vez "sola, sola, sola" como un eco en medio del paraje más desierto.


- ¿Cómo sabés que estoy sola? ¿Dónde está Octavio?

10 comentarios:

Palas dijo...

mmmm... apuesto que lo vio y por eso llamó! de lo contrario no lo hubiera hecho... mmmm digo yo!

Cris dijo...

guau que girooo

El Tano dijo...

Si toma ribetes policiales el tema me muero...

Bb dijo...

Creo que Octavio fue hablar con Manuel para poner en claro que mismo quieren los dos..
Te sigo..

Besos

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
La impuntual... dijo...

Mmmmmm dudo que haya habido sangre de por medio, sí creo que ambos se juntaron para charlar y poner orden al caos provocado por la protagonista de esta historia, aunque si esto hubiese pasado "la doble vida de Miranda" ya no tendría sentido, solo resta esperar...
ESPERO CON ANSIEDAD EL PRÓXIMO CAPÍTULO, besos.

Tinker Bell * dijo...

taaaan bien informado iba a estar Manuell!
WTF! =|

selma dijo...

Hola Miru hoy no se muy bien que comentarte pero siempre te leo.Besotes Eternos. Tranqui la a no desesperar o por lo menos no delante de Manuel.

Freedom dijo...

me sumo a seguir esta historia...ya me dio intriga
Espero ansiosa

Anónimo dijo...

MIRANDITA QUERIDA: VOS BIEN SABES TODO LO QUE YO TE APRECIO, O NO? ME DOLIO MUCHO QUE HAYAS SUPRIMIDO MI COMENTARIO. PERO BUENO, ES TU BLOG, EXCELENTE POR CIERTO, Y JAMAS ESPERE QUE SUPRIMAS UN COMENTARIO. Y MENOS MIO. IGUAL, TODO BIEN, AGUANTE MANOLITO. BESOS.COM