viernes, 19 de diciembre de 2008

Sutiles pasos


Sólo un día duró el silencio de Octavio, en el que por un instante pude sentir un aire de alivio.
Al rato, se convertía en fastidio.
No quería que esa sensación de haber causado un impacto sorpresivo y repentino en la vida de alguien se evaporara tan rápido como el vapor de una ducha.Necesitaba esa herramienta invisible que Octavio podía regalarme, ese pincel que le daba color a mis mejillas y ese as en la manga que me brindaba el sólo hecho de fantasear con que la vida me regalaba la oportunidad de equiparar las cosas con Manuel.
En mi interior sabía que no quería venganza, pero la posibilidad de poder hacerlo era algo que bastaba para hacerme sentir mejor.
El miércoles, a la salida de mi ensayo, sonó el celular.Vi que era Octavio que llamaba, y sin dudar, atendí.

- Hola

- Hola,pensé que no me ibas a atender - dijo

- Si pensabas eso ¿Qué sentido tendría llamarme? - pregunté

- Arriesgarme ,supongo - respondió

- Parece que es tu día de suerte- dije

- Así es.¿Y el tuyo? - me preguntó

- Quién sabe, no soy supersticiosa - contesté intentando evadir su pregunta

- Lo que preguntaba era si mi llamado convertía tu día en un día de suerte - Insistió

- No lo creo, no habría motivos - Respondí

- No, por el momento... - Dijo

- ....

- ¿Si te digo que nos veamos me vas a decir que no te llame más como hiciste la última vez? - preguntó

- Adivinaste - dije

- Una pena, me obligás a que siga insistiendo, y lamentándome del tiempo que estamos separados - respondió de manera convincente.

- Estoy llegando a mi casa, tengo que cortar - Dije interrumpiéndolo

- Cortá entonces, no me des explicaciones - dijo

- ...

- Es bueno saber que no te da lo mismo cortarme que no hacerlo.Lo tomo como un avance, gracias - Dijo

- No seas tonto, querés.Entre nosotros no va a pasar nunca nada - dije

- Yo que vos no estaría tan segura.Los vientos pueden cambiar y quizás alguno sople a mi favor. Te mando un beso, hablamos - dijo

- Chau - Contesté antes de cortar.


No estaba cerca de mi casa, ni tampoco estaba convencida de que no fuera a pasar nada entre nosotros.

Hay ciertas certezas, pequeñas, mínimas, que se tienen de pronto. Son como esos diminutos relámpagos que a veces divisamos desde la ventana, o como ese acorde de una canción que creemos escuchar de fondo en medio de un griterío.Están ahí, imperceptibles, pero no por eso menos reales.Yo sentía que Octavio no ocuparía el rol de extra en la novela de mi vida, lo que no sabía en ese momento era que llegaría a tener un papel protagónico.

Sutiles pasos, débiles huellas, palabras elegidas minuciosamente en su afán de conquista, que lentamente se iban acumulando en el registro de mi mente, cobrando forma, obteniendo vida propia, hasta devorar lo poco que quedaba de mi inocencia.

18 comentarios:

Selma dijo...

que dificil lo que te sucede... debes haber tenido sentimientos encontrados. te acompaño en esta travesia. un beso enorme.

Lucrecia dijo...

Todo bien con Octavio, pero me dejaste con la espina clavadaaaa en el medio del pecho esperando a saber más sobre Manuel, los llamados, la visita a la casa esa, Laura...

Ayyyy, si serás mala mujer!!! jajaja.

Tendré que seguir conteniendo mi ansiedad jaja. Besos!!!

Angie dijo...

Me tenes enganchadisima.
a veces los papeles que nos tocan, no los elegimos.

El Tano dijo...

No apto para ansiosos, y yo lo soy.

sin amor dijo...

Era tan bueno lo que venias contando de Manuel que ya me habia "olvidado" de Octavio.
Me mata el suspenso de lo que pasó con Manuel, pero me encantó como te encaró Octavio. Queremos más de los dos!!!

un beso

natxus dijo...

Listo.
Puesto al día y con una ambivalencia amor/odio hacia tu persona directamente proporcional al suspenso que generaste.

Tengo demasiada ciencia ficción y series de suspenso como para comprar linealmente tu relato de Manuel hasta acá, así qeu intriga por partida doble, che.

Felicitaciones por el blog.
Y gracias por regalar esta historia

c@rito dijo...

Separate de Manuel, quedate con Octavio...

Las dobles vidas no van.

Salvo que te hayas enterado de que Manuel era gay y vos una pantallá jeje...

Si estás bien con Octavio y es el amor de tu vida (o eso pensás) dale para adelante con él...

Krocita dijo...

Y cuando dijiste: nunca va a pasar nada, Octavio se quedó tranquilo sabiendo que el "nunca" se convertiría en "pronto"

Besos.

Anónimo dijo...

Paraa hay algo que no entiendo, yo me quede en el post de que ibas a llamar a Laura. No entiendo este ultimo post.Se pelearon?? se separaron?? Perdoname pero no entendi.

Zorra M.F dijo...

Miranda: Estoy siguiendo sigilosamente tu historia, me devoro tus relatos y tu historia me traga, espero aguantar hasta el final, esto es intrigante y por momentos desesperante y deseoso de màs, fiel a vos, te sigo siempre...
Besos de los buenos!

La Vaka dijo...

Siempre me he considerado una persona muy tolerante y paciente pero tu historia esta acabando con mis nervios, deja de jugar con nuestros sentimientos jajajajajaja cuenta más!!!!

Seguimos!!!

Piti Sarlanga dijo...

Todo bien con Octavio, pero tiene pinta de pelotudo, es el relleno de la empanada. Echale flyt y quedate con manolito, una masa. Aparte Octavio tiene mal aliento y olor a pata, fija.

Directora de Orquesta dijo...

Genial lo tuyo, vuelvo!
Y ese "Entre nosotros no va a pasar nunca nada" es tan poco convincente...

Flori dijo...

Uhm.. ¿ojo por ojo?

Mechi.- dijo...

Leí desde el primer post hasta éste con las mismas ganas de saber que pasa, que cuando leí los siete libros de Harry Potter, te lo juro

Laura Zaferson dijo...

estoy recontra enganchadaaaaaaaaaaaaa jajajaja

Tinker Bell * dijo...

como envidio tu "NO".. en casos de falta de cariño tengo el "SI" demasiado fácil, y creo que eso es lo que me termina perjudicando..
besos!

Paula, la malvada dijo...

tu blog tiene estilo!