martes, 4 de agosto de 2009

La mala hora



Mi sexto sentido me torturaba.
Desde que me levantaba, hasta la hora de dormir, sentía el peso de un nubarrón cargado de tormenta sobre la nuca y una piedra del tamaño de un pomelo en la boca del estómago.
Algo andaba mal.

Lo único que me hacía olvidar de a ratos el sentimiento premonitorio, era Clara.
Paseamos todo lo que pudimos y hablamos hasta quedar afónicas.

Por supuesto, fue ella la que me contuvo cuando los medios se ocuparon de la obra.
Después de haber rescatado mi persona - conste que no mi talento - se dedicaron a criticar la puesta en escena, la dirección, la pobre interpretación y hasta la coreografía.

El ánimo en el teatro no se parecía en nada al del estreno, cuando las carcajadas y las miradas esperanzadas se asomaban entre las bambalinas. Ahora todo era silencio en los camarines, interrumpido por algún rumoreo en voz baja que sin duda tenía que ver con las noticias.

La cara de Laurie evidenciaba preocupación y eso se trasladaba a todos los que conservábamos la ilusión de protagonizar un éxito. A la prensa no le había gustado. Era una realidad y había que asumirlo.

La sensación de que algo malo estaba por ocurrir seguía latente, acompañándome por donde fuera. Había algo más, que no tenía que ver con el hecho de estar protagonizando un fracaso, y que aún no podía descifrar qué era.

Hasta que llegué a casa después de la función y vi las señas de Clara, alertándome de que tenía algo para decirme.
Le pregunté si me acompañaba a la puerta a fumar, aprovechando que la noche estaba linda. Por la mirada del Tano, que nos atravesó la espalda, supongo que intuía que ella iba a contarme lo que él había revelado sobre Octavio. Su cara de resignación fue lo último que recuerdo haber visto antes de concentrarme en las palabras de Clara.

La verdad que tenía para decirme confirmaba que mi sexto sentido funcionaba como un reloj.
Ese reloj marcaba el inicio de la mala hora.

12 comentarios:

Noelia dijo...

Aiii Mirchuuu que maal , y ahora que paso?...tendra que ver con Octavio?, con tu marido?.No tengo la menor idea.
Lo unico que se es que muero por el proximo posteo jajaja
Besitos y mucha suerte :)

Lola dijo...

Miru.... qué mala leche.

Vir dijo...

para mí que octavio se casó.
durísimo, pobre miranda

Meli dijo...

queeeeee pasoooooooooo??????

Remotamente cerca dijo...

y nos dejas con la intriga..... espero la próxima entrada. besos

Anónimo dijo...

Estefi---

mala hora y mala Miranda!!!!!!
no nos podes dejar con esta intrigaa!!!
besos!

Laura dijo...

Miranda hace una semana encontre tu blog y l lei todo. Me encanta como escribis. Transmitis muy bien los sentimientos.
Es tu historia de vida o sos escritora? Perdon por la pregunta lei todo el blog per no los comentarios. Esto paso hace tiempo o es actual?
Saludos y te sigo leyendo

viviendoconelenemigo dijo...

¿QUÉ REVELÓ? ¿QUÉ?

¡PORRRRFAVORRRRRR!

Besos,
Sol.

Ashiku dijo...

Al menos todo esto te debe haber servido para entender cuánto te importaba Octavio...

¿Cómo estás Miranda? En tu momento actual, quiero decir.¿Andás bien?

Nana Banana dijo...

Si si, que seamos pacientes.
Pero que me pones nerviosa!
Que mala noticia te dio? Que Octavio estaba con la otra lo suponias...
Dale espero el próximo capitulo!
Besos

Selma dijo...

O se estaba por casar porque la oxigenada estaba embarazada o ya estaba viviendo juntos y se estaban por casar en poco tiempo. Espero que no sea nada, besotes eternos dulce...

Velo dijo...

era más que obvio el sexto sentido nunca falla..

lo presentí dos veces, y asi fue..
te sigo.